
Desde que el ser humano fue consciente del uso de la razón se ha afanado en medir aquello que definió como inteligencia, desde las más primitivas civilaciones las personas han intentado encasillarse en dos grupos, aquellos que eran inteligentes y aquellos que no lo eran, olvidando, en la mayoría de las ocasiones, dar una definición clara de lo que era inteligencia, tanto es así que si quiera hoy día se define con exactitud este término, como prolegómeno del artículo personal, me gustaría reseñar la evolución de la medida de la inteligencia.
Durante el siglo XXVIII y XIX la inteligencia se media según la antropometría de la cabeza, estas mediciones anatómicas se llevaban a cabo en ferias de pueblos y las personas creían que determinadas dimensiones craneales repercutían directamente en la inteligencia del individuo, esta afirmación que hoy día nos parece ridícula era tomada como verdadera y fuera de dudas en aquella época.
Fue Binet y Simon ,a comienzos del Siglo XX, los que crearon la medición de la inteligencia a través de unos test, que teniendo en cuenta determinadas dimensiones de la mente, todas ellas basadas en la lectura y la escritura y en la cultura general de las personas, determinaban el grado de inteligencia de una persona, marcando los baremos de la normalidad, superdotación e inflanormalidad, acuñando el concepto de genio. Esta medición se llevó a cabo hasta la aparición de Wechsler en 1939, este piscologo norteamericano creo los famosos test de inteligencia que se siguen usando hoy día, Wechsler llegó a definir la inteligencia como aquello que sus test miden, marcando pormenolizada los límites de la capacidad mental.
Desde Binet hasta Wechsler todos los psicométricos han acuñado el término de inteligencia con la siguiente definición: "La inteligencia es la capacidad del ser humano para adaptarse al entorno y a situaciones nuevas, especialmente, la capacidad de modificar dicho entorno de acuerdo a sus necesidades y deseos" pero increiblemente, para "medir" está definición utilizan términos que nada tienen que ver con la adapatción al entorno en el que vive el ser humano, para dilucidar sobre la inteligencia, utilizan términos puramente numéricos, secuenciales o verbales, que evidentemente nada tienen que ver con la adaptación al medio, y por otro lado si esa definición fuera correcta a los animales "irracionales" también se les podría pasar estos test de inteligencia, o acaso los animales no tienen la capacidad de adaptarse al entorno de acuerdo a sus necesidades y la capacidad de modificar el entorno de acuerdo a sus necesidades; de igual modo y continuando con esta definición, se podría tachar de inteligente a aquellas personas que para satisfacer sus necesidades talan todo el amazonas, o no están cambiando el entorno para satisfacer sus necesidades económicas y sus deseos.

Estas críticas son solo apriorísticas ya que los test de inteligencia por sí mismos también tienen una crítica bastante fundada, por ejemplo si los test de inteligencia miden lo que se supone que tienen que medir, la inteligencia, porqué es cambiante y cada vez que los hacemos, vamos mejorando en las puntuaciones hasta llegar a la superdotacón si así lo deseamos, porqué basan todas sus reflexiones en hechos verbales, numéricos, secuenciales; entonces las personas que no saben leer ni escribir, gracias a la educación son las menos, no son inteligentes; qué ocurre cuando los test de inteligencia se sacan del mundo occidental y no pueden medir la inteligencia ya que están solapados a la cultura... No voy a sobrecargar más la teoría en contra de los test de inteligencia, ya que con estos argumentos está bien fundamentada y cualquiera que quiera ahondar más hay multitud de literatura que la trata.
Una vez expuesto la crítica personal que le hago tanto al concepto de inteligencia como tal, como al uso de los test de inteligencia para su medición, llevaré a cabo mi apreciación como filósofo y educador, para mi la inteligencia es la capacidad de reflexionar sobre los sucesos que nos suceden a diario, intentando inferir las consecuencias de nuestros actos y adoptando aquellas opciones que favorezcan a nuestra persona sin socavar los derechos de otro individuo. Del mismo modo podríamos decir que una persona es más inteligente que otra, cuando una persona es capaz de razonar con más detenimiento sobre sus actos, teniendo una dimensión mayor de las consecuencias de sus actos, eligiendo la acción que más satisfacción dé a su persona sin posibilitar un agravio a otra o a la naturaleza. Aún así diré que para mi la inteligencia es cambiante, que va aumentando cuanta más cultura y experiencia vayamos adquiriendo, con esto no quiero indicar que a mayor edad, mayor inteligencia, por supuesto para mi no es así, pero si es cierto que la experiencia vital ayuda al aumento de la inteligencia, siendo esta imposible de medir con exactitud.
"La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la
destreza de aplicar los conocimientos en la práctica." Aristóteles.