
Ya desde el siglo V a.n.e.(antes de nuestra era)en la antigüa Grecia se ejercía la política, concebida esta como el conjunto de decisiones que los ciudadanos tomaban para el beneficio de la mayoría de los habitantes de las ciudades o polis, estas decisiones la tomaba el propio pueblo libre en las acrópolis. Más tardes el Imperio romano, siguiendo el proceso helenístico, adquirió la república como modo de gobierno, donde el pueblo representado por el senado dirigía sus propios designios. El paso de los siglos nos ha hecho ver diferentes formas de gobierno, las monarquías absolutas, los totalitarismos, los comunismos, las monarquias parlamentarias, las repúblicas modernas... y por último las democrácias, supuestamente el gobierno del pueblo y para el pueblo.
La política tiene como finalidad responder a las necesidades de la mayoría de los habitantes de la ciudadanía que forma el estado, pero no a cualquier término aquí el fin justifica los medios no tiene sentido, y las ideas de Maquiavelo quedan totalmente eliminadas, para no caer en estos elementos, los representates del pueblo o políticos deben tener las siguientes características:
1.- Íntegros.
2.- Incorruptibles.
3.- Reflexivos.
4.- Conocedores de las necesidades de su pueblo.
5.- Consecuentes con sus actuaciones.
6.- Valientes, sabios, fuertes de mente, templados... en definitiva virtuosos.
7.- Autocríticos.
7.- Y más importante tienen que buscar el bien común de la mayoría de sus ciudadanos.
Cómo es posible bajo estas ideas tan simples, que la mayoría de los políticos que "nos representan" en el gobierno no cumplan ninguna de estas características, o lo que es peor, que la cumplan según sus intereses.

La verdad y haciendo un poco de autocrítica, los primeros culpables (en los paises que tienen una democracia libre) somos nosotros/as, ya que somos conscientes que esas personas nos intentan engañar para ganar nuestro voto y de ese modo acceder al gobierno para saciar su sed de poder en todos los ámbitos, económico, psicológico, social... Pero es hora de que escarmentemos, continuamente observamos que da igual el color que lleve el partido que toma el poder (ya sea de derechas o izquierdas, conservador o progresistas...) todos terminan corrompiéndose por el poder, respondiendo a sus propios intereses, si no estaban ya corruptos antes de llegar. Evidentemente llega la pregunta; ¿qué podemos hacer para evitar que este tipo de gente no llegue al poder? Sé que la utopía de la Neodemocracia no se puede llevar a cabo tal cual, ya que necesitamos que toda la ciudadanía este formada en este tema, que la educación se convierta en el punto de partida de la sociedad adquiriendo los valores que ya mencionamos en otros artículos, por tal a lo que aspiramos es a la negativa de nuestro voto, es el momento de sancionar a todo tipo de gobiernos, esperando que nazcan gobernantes del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, ya que como dije antes, toda política tiene que buscar el bien común, osea, responder a las necesidades del grupo social más representativo, que no es ni más ni menos que el pueblo llano.
Como podéis observar en este artículo no he mencionado la palabra presidente, ni la palabra oposición, para mí estos términos pierden el sentido en el estado en que nos encontramos, ambos son políticos y por tal, en este momento, deberían de unirse para hacer política que no es otra cosa que buscar el bien común de los elementos de la sociedad más representativos, tendrían que dejar a un lado las trifulcas ideológicas y comprometerse a buscar una salida común, encontrar en la medida de lo posible un camino en el que todos/as tomemos partes, sacando al Estado de esta crisis.
Hasta ahora no he nombrado ni una vez la revolución que tanto ansio, no he citado la caida del capitalismo frente a la "Neodemocracia", no he traido a colación la educación, ni los bancos, ni la económica, ni la crisis de valores sociales, ya que lo imperioso ahora es salir de este embrollo y luego cambiar; después de esto tiene que llegar la reversión a los valores Neodemocráticos, ahora ya sabemos lo que el capitalismo nos ofrece, solo pobreza y desigualdad social, demos una oportunidad a la gente de bien.
P.D. Este artículo pierde un poco de mi espíritu idealistas, pero no es así, creo que ahora es el momento de arrimar el hombro, salir de esta crisis y luego cambiar.